dijeron que vendría temporal castigo divino jinetes descendiendo para inundar Santiago las hojas de los virósicos plátanos surcen el asfalto la intención es matar y los niños caminan sobre ellas riendo, jugando
en el noticiero hablaron del acabóse "Esto llega hasta acá" que el viento gritaría tanto que bajaría la montaña en extensa batería de nieve por las avenidas van las micros vacías
esta es una ciudad y las ciudades producen mímesis:
todos los televisores del país encendidos en el mismo canal mientras llueve en Santiago y todos los hijos piden sopaipillas a mamá
son mil pies que caminan buscando el metro y la micro pieses sin nombre pero con algún sentido
significado que cae dentro de un soneto certero y cuajado en el meñique gongorino
esos pies no van descalzos sino apretados de marcas variopintos con la transpiración del empeine que busca beber y re'trapar lo olvidado
todo sucede en el momento en que te frotas la nariz: unas llaves que siempre abren algo, un amor que choca de frente, una pared desoída... Locos que no corren, vuelan bajito ¡Todo es tan patético y simpático!
la guauga sonríe en su cochecito. esa sonrisa regresará cuando sea bendecido por el sexo en el desierto florido